martes, 13 de junio de 2023

" La indeclinable actitud de ir a su aire"

 

                                                     1923-2023   

         En el centenario del nacimiento de
                 Ramiro Pinilla                                         





Santos Sanz Villanueva. La novela española durante el franquismo. Itinerarios de la anormalidad . Madrid: Editorial Gredos, 2010

Santos Sanz Villanueva deja claro en este libro que ha seguido la trayectoria literaria y personal de Ramiro Pinilla, seguramente para ser consecuente con darle la importancia literaria que debería tener y el hecho de "no tener el eco que merece", según sus palabras. Cuando el libro se publica el autor es catedrático, ya desde 1992 de la Universidad Complutense.

El capítulo III tiene por título La novela en el medio siglo y, dentro de él, en el apartado 4 analiza: Formas narrativas no mayoritarias del medio siglo. Y así comenta la obra de Ramiro Pinilla:

“Entre los más singulares narradores del medio siglo figura el bilbaíno Ramiro Pinilla (1923), nombre apenas conocido hasta hace cuatro días (o mejor, olvidado, pues no le fue ajena la notoriedad hace unas décadas) a pesar de una larga y prolífica trayectoria, galardonada en los años sesenta con premios populares (el Nadal, finalista en el Planeta). Su olvido reciente tiene un par de explicaciones. Por un lado, hace al menos un cuarto de siglo que decidió un voluntario apartamiento de la sociedad literaria y de los mecanismos habituales en la difusión de las letras; con ello rechazaba las prácticas editoriales comunes que había sufrido en su propia carne y a raíz de las cuales fundó unas fracasadas Ediciones Libropueblo con el expreso propósito de publicar a precios no comerciales. De este modo se reafirmaba en una soledad e independencia orgullosas. A esta marginalidad buscada, se añade otra razón muy distinta: el carácter de la escritura de Pinilla está fuera de los registros comunes en nuestra literatura. En la ideación, prefiere la inventiva de raíz mítica asentada entre el símbolo y la alegoría. En el estilo, se inclina a un fraseo nada sintético, faulkneriano, más cerca de Benet que de Baroja. En la problemática, le interesa un análisis antropológico que se dilata hacia los orígenes mismos de nuestra naturaleza con el ambicioso propósito de hacer una especie de epopeya de la humanidad desde su aparición en el planeta hasta estos tiempos actuales de degradación, según su manera de ver la sociedad de la era industrial.

La indeclinable actitud de Ramiro Pinilla de ir a su aire, de seguir los modelos que su gusto le ha venido dictando, la fe insobornable en la libertad del escritor como requisito básico de su trabajo y el apartamiento de capillas literarias confieren a su figura un lugar independiente en la prosa castellana de medio siglo. Tan independiente que, cuando predomina el realismo y el objetivismo, se lanza a la figuración fabulística de expresión verbal compleja (Las ciegas hormigas) y, por el contrario, cuando el realismo tradicional anda en declive da uno de los más atroces testimonios de la degradación material y moral de la España rural bajo el franquismo (Antonio B., el Rojo, ciudadano de tercera).

(...) escritor de temprana vocación que ya publicó, bajo pseudónimo, una novela policíaca, en la estela de su afición como lector, a mediados de los cuarenta, gusto al que mucho más tarde ha tributado homenaje en una obra de investigación criminal Sólo un muerto más (2009), que aborda con guiños al género, el esclarecimiento de un punto suelto e incidental de la saga de Getxo que luego comentaré, el intento de asesinato de dos hermanos. Tras aquellos remotos inicios (en los que también hizo novela popular del oeste), se dio a conocer con su nombre en 1957 con El ídolo. Una primera etapa de su obra, la que se dilata por los años sesenta y comienzos del decenio siguiente, se inscribe en el mundo imaginario y mítico de su preferencia, al cual llegó a través de la lectura absorbente y admirativa de William Faulkner, y bajo el  impacto temático y estilístico de Mientras yo agonizo. En ella figuran Las ciegas hormigas (1961), [...] En el tiempo de los tallos verdes (1969) y Seno (1971), esta última firme en su sustento fantaseador o fabulístico, aunque ahora bajo otro estímulo, el realismo mágico de la recién llegada narrativa del boom hispanoamericano.

La visión mitológica de Pinilla continua en los años setenta con ¡Recuerda, oh recuerda! (1975), obra seminal de la aludida serie (la saga de Getxo), pero que tiene un jalón testimonial en Antonio B., el Rojo, ciudadano de tercera (1977). Aquí el autor se entrega, excepcionalmente y con un trabajo sin resquicios formales o inventivos, a un realismo de corte documental y crítico que supone continuación o auténtico rescate de la literatura de denuncia del medio siglo que Pinilla no había seguido en su momento.[...] Un marginado social que había sufrido injusticias extremas desde su niñez y en la adolescencia en la alta posguerra le propuso a Pinilla contarle su vida y que este le diera forma [...] La terrible biografía de Antonio constituye un alegato contra las condiciones de vida de la España franquista.[...] Los comportamientos de las fuerzas vivas locales, la Guardia Civil, los jueces y la Iglesia, arrojan un documento social con valor de alegato y denuncia de los más nítidos y comprometidos de toda la literatura española reciente.

En cualquier caso, Antonio B. constituye una muestra del que tal vez sea el gran motivo absoluto de Pinilla, la libertad, uno de los ejes sobre los que el autor monta su gran serie mítico-legendaria-histórica sobre el País Vasco y el nacionalismo centrada en el lugar del residencia del escritor, la bilbaína localidad de Getxo.

La serie, que desemboca por el momento en una vasta trilogía, es muy compleja y se desarrolla como por impulsos de ir ampliando una materia fundacional. Le valdría la imagen de las ondas concéntricas que forman las piedras lanzadas a un estanque.

Verdes valles, colinas rojas asume con ambición faraónica el empeño de mostrar el desarrollo de la sociedad vasca desde el último tercio del siglo XIX y hasta fechas cercanas a las nuestras, ello sin olvidar, a la vez, las raíces étnicas milenarias. El moroso relato de episodios mágico-legendarios cede el protagonismo a la proyección sobre el mundo reciente de la dicotomía anunciada en el título. Dos sagas familiares de legendarios orígenes se contraponen. Por una parte la etnia de los Baskardo, asentada en su espacio primitivo, San Baskardo (territorio imaginario superpuesto a la actual Getxo), comunidad orgullosa, independiente, feroz en la defensa de sus peculiaridades. Por otra, la saga del Altube, enraizada en un medio económico y social rural. Alguien de cada una de ambas familias quebrantará la tradición propia. Los respectivos mundos que representan, la industria y el campo, entran en los convulsos tiempos contemporáneos. La historia novelesca va contraponiendo el mundo de la naturaleza y el de la industria, la tradición y la modernidad, la economía rural y la industrial, la población originaria y la emigración laboral, el tradicionalismo burgués y el socialismo. La trilogía se recrea en reconstruir el fin de un tiempo edénico y el arranque de un futuro inquietante, si no abiertamente adverso.

Esta dilatada y abarcadora panoplia de asuntos remite a las incertidumbres generales del País Vasco en la pasada centuria con ánimo abarcador de una problemática compleja. Sin entrar en matices, Pinilla se manifiesta contrario al nacionalismo en cuanto actitud sostenida sobre la fe. Apuesta por la libertad desencorsetada de esa fe que impide las decisiones independientes. Además, el referente concreto, incuestionable y básico de la novela, el País Vasco, no constriñe el sentido de esta a ese lugar específico, sino que de nuevo traza una parábola de la existencia humana en su globalidad. Semejante empeño temático se aborda con un tratamiento literario donde conviven lo legendario y lo documental, y donde las múltiples historias personales de ambiciones sin límite, amor y odio, riqueza y miseria, sirven a un retrato colectivo.

La obra de Pinilla representa, en el curso de la narrativa española de postguerra, la viabilidad de modos diferentes a la corriente mayoritaria. También aclara algo importante: que solo una inquebrantable decisión dispuesta a asumir el alto coste de mantener con firmeza una postura propia permite sobrevivir a las convenciones dominantes.

 (págs 297-301)

 NOTAS AL MARGEN:

1. El seguimiento de la andadura (en parte) de Pinilla por parte del catedrático llega hasta 2009, año de publicación de la novela policíaca Solo un muerto más, ya que, como él explica, "las referencias a las obras de los escritores comentados alcanzan hasta el día de Todos los Santos de 2009, fecha en que se cierra esta introducción". 

  2. Esta es una portada de Mientras agonizo, la obra de W. Faulkner que está en el origen de la novela de Pinilla Las ciegas hormigas.

(El carro de la portada me recuerda el carro con la carga de carbón de la familia Jauregi por la llanura de La Galea)


sábado, 13 de mayo de 2023

"... no ha obtenido el eco que merece"

 

                                                   1923-2023   

         En el centenario del nacimiento de
                 Ramiro Pinilla                                         



Santos Sanz Villanueva. Historia de la literatura española, (Volumen 6/2). Literatura actual. Barcelona: Editorial Ariel, 1994, 5ª edición.

Santos Sanz Villanueva (1948- ), cuando se publicó la primera edición de esta Historia de la literatura española, dirigida por R.O. Jones, en 1984, era profesor adjunto de la Universidad Complutense de Madrid. 

Su comentario sobre Ramiro Pinilla está centrado en el capítulo 2,  La novela, y dentro de él, en el apartado 3, La novela de los años cincuenta, con un subapartado de título Al margen del realismo tradicional:

“ Ramiro Pinilla (1923) pertenece también, con cierta flexibilidad , a la generación del medio siglo, pero su obra se desarrolla al margen de las tendencias novelescas más  habituales en el tránsito de los cincuenta a los sesenta, por lo que la suya es una voz no solo personal sino bastante solitaria. 

Su obra narrativa puede inscribirse entre las formas literarias surgidas de la inoperancia del realismo tradicional y ofrece una alternativa de indudable originalidad. La novelística de Pinilla, de mediana amplitud, no ha obtenido el eco que merece y por su preocupación por el estilo y por la construcción debería ocupar un más destacado lugar, al menos entre la crítica académica, que hasta ahora no ha logrado.

 Los primeros libros de Pinilla coinciden, temáticamente, en un análisis de de la concepción de la vida del pueblo vasco, al que reviste de unos caracteres casi épicos. Sobre ellos forja Pinilla unas historias llenas de garra, cuajadas de intensos y sombríos dramas humanos y emplaza todo ello en ambiente pleno de misterio que recuerda en más  de un momento la novelística de Faulkner. Sus tres primeros libros, Las ciegas hormigas (1961), En el tiempo de los tallos verdes (1969) y Seno (1972), densos y de cierta exigencia para el lector, prueban la presencia de un escritor de potente fuerza imaginativa y bien dotado para la creación de espacios novelescos de carácter mítico. Ramiro Pinilla ha escrito también relatos cortos (recogidos en ¡Recuerda, oh recuerda! (1975); Historias de la guerra interminable,(1977) y novela breve de concepción fantástica e imaginativa, La gran guerra de Doña Toda (1978). Algo distanciado de sus planteamientos iniciales, su libro más ambicioso tal vez sea el voluminoso "Antonio B... “el Rojo”, ciudadano de tercera (1978), de un realismo más inmediato, de enfoque crítico y con destacados registros irónicos”. (p.151-152)

 NOTAS AL MARGEN:

1. Advierte el entonces profesor adjunto en el prólogo del volumen que "la referencias llegan hasta los últimos meses de 1983"

Por estas fechas Ramiro Pinilla ha roto su relación con las poderosas editoriales Destino (premio Nadal 1960) y Planeta (finalista 1971), publicando sus novelas en editoriales pequeñas, alejadas del panorama literario. Sin embargo, esto no fue impedimento para que Santos Sanz Villanueva siguiera la  trayectoria novelística. Y menciona tres de estas novelas publicadas en ese casi "destierro voluntario" escogido por el escritor getxotarra.

Esta novela, en palabras de Pinilla "es el huevo, la semilla de todo lo que vino después. Es el resumen de los Baskardo y de la esencia de Verdes valles, colinas rojas, sobre todo del concepto de libertad."

Estos son los títulos:

- Nombre                                                                                                       - El viaje                                                                                                         - El pez                                                                                                           - Recuerda, oh, recuerda                                                                           - El megatafio

(Publicada por Ediciones del Centro, Madrid)


Así resumía Pinilla el carácter de estas historias: " Un racimo de cuentos alrededor de nuestra guerra [...] que suceden en la Guerra Civil y primera posguerra".

Estos son los títulos:

. Julio del 36
. Una lección de historia
. Coro
. Cópula
- La Chipinita
- Euskera ez
- Los delirios del cura de San Baskardo
- Gernika

(Publicada por Luis Haranburu Editor, Donosti)


(En 2011, la editorial Tusquets publica los dos libros en uno con el título Los cuentos)



Y es en estos años (1978-86) en los que se  embarca en la creación de su editorial Libropueblo-Herriliburu . 

(Portada y contraporta del del número 2. En esta con la dedicatoria de Ramiro Pinilla al comprador) 

 





  2. Santos Sanz Villanueva, unos años más tarde, en un libro del que hablaremos en la próxima entrada, le dará a Ramiro Pinilla "ese eco que merece". 

 

jueves, 13 de abril de 2023

..." a partir de un lugar geográfico delimitado"

                                                  1923-2023   

         En el centenario del nacimiento de
                 Ramiro Pinilla                                         

                                                                                                                                           



Jean Canavaggio et alii. Historia de la literatura española.  El siglo XX (tomo VI). Barcelona: Editorial Ariel, 1995, 1ª edición. Edición española a cargo de Rosa Navarro Duran.

Jean Canavaggio (1936-  ) era miembro, en 1995, de la RAE y catedrático de la Universidad París X. Dirigió esta obra en seis tomos que se publicó en Francia en 1993 con el título Histoire de la littérature espagnole, con la colaboración de 4 hispanistas franceses de distintas universidades de Francia.  En el año 1995 se publica la edición española bajo la dirección de Rosa Navarro Durán, profesora de la Universidad de Barcelona.  Aparte de los 4 colaboradores principales en la obra, en este tomo sexto constan más de una veintena de catedráticos y profesores o investigadores hispanistas franceses que avalan los comentarios literarios.

Ramiro Pinilla está encuadrado, como lo hacen otros manuales, dentro del  realismo social de los años cincuenta, junto a otros novelistas, pero abiertos, algunos de ellos, a nuevos horizontes literarios:

 “ [...] novelistas que, sensibles a las orientaciones del momento, tratan de encontrar un punto de equilibrio entre las preocupaciones sociales y una introspección existencial, que va en ocasiones hasta lo simbólico y lo mítico”. 

Dentro de ellos, se establece un paralelismo entre Pinilla y Torrente Ballester:

 “Esta especie de visión globalizante (algunos personajes sobrepasan su dimensión particular para convertirse en arquetipos) en Los gozos y las sombras a partir de un entorno geográfico preciso, Galicia, Ramiro Pinilla (nacido en 1923) trata de encontrarla en su País Vasco natal. Las ciegas hormigas, Premio Nadal 1960 y Premio de la Crítica, reactualiza el mito de Sísifo en torno a una familia pobre que recoge carbón de un barco que ha naufragado. La novela avanza a través del encabalgamiento de los diversos puntos de vista de varios narradores, procedimiento al que de nuevo recurre en El salto (1975), sorprendente fábula darwiniana o mendeliana, que se extiende a lo largo de más de medio siglo de historia familiar, vasca y nacional. En cambio, en En el tiempo de los tallos verdes (1969), existe un único narrador, un niño de trece años que nos cuenta su investigación sobre un asesinato. La lleva a cabo desde una silla de ruedas donde le ha inmovilizado un estúpido accidente. Además, el ritmo del relato corresponde a la lentitud física del narrador, cuyos movimientos están aminorados por su invalidez. La búsqueda épico-burlesca de un trofeo deportivo robado y la presencia de un animal fabuloso, medio llama y medio mulo, parecen anunciar el mundo delirante de Seno (1972), auténtica saga de una tribu vasca en busca de sus raíces oceánicas en torno a un nacimiento anunciado, voluntariamente calcado del de Cristo. Como Torrente Ballester, Pinilla quiere encontrar, a partir de un lugar geográfico delimitado, constantes universales -y no cosmopolitas-: itinerario que no deja de recordar el de Unamuno. (págs 265,266)


NOTAS AL MARGEN:

1. Creo que es Las ciegas hormigas la novela en la que Ramiro Pinilla inicia la elección de un lugar geográfico delimitado, que será Getxo, en general, pero particularmente el barrio de Algorta. "Cuando la escribí, no tenía ni idea de lo que vendría después, de que Getxo sería mi núcleo cerrado". Pero tal como va escribiendo otras novelas el escritor va delimitando ese espacio geográfico con sus personajes, mitos, leyendas e historias. 
Curiosamente hay un escenario en esa gran novela : la playa de Arrigunaga, La Galea, el "viejo castillo", el cementerio... que aparece en muchas otras; así como algún personaje. Es el caso de Ismael Jauregi, del caserío Jauregi, cercano a la playa de Arrigunaga; personaje sobre el que girará la novela Huesos (1997); e incluso el mito del Negro, aquel congrio que nadie ha logrado pescar, lo recrea en La tierra convulsa, el primer volumen de la trilogía que se publica en 2004.                                                                                                                         

2. Hay un bloqueo en la producción novelística de Ramiro Pinilla a inicios de los 60 que la novela ganadora del Nadal del 60 le impone "por la necesidad profesional de producir una novela a la altura de la premiada" (Javier Feijoo Morote). Es a mediados de esa década cuando escribió El salto, pero se destruyó por un accidente familiar. El escritor la reescribió desde el principio pero Ediciones Destino rechazó su publicación. Esta novela rechazada sería publicada en 1975 por Ediciones Marte de Barcelona, quedando finalista del Premio Villa de Bilbao. 

 3. Es a finales de la década, en 1969, cuando Destino le publica En el tiempo de los tallos verdes
Ese niño de trece años al que alude el texto, debido a un accidente debe desplazarse en una silla de ruedas para investigar un asesinato ocurrido en la playa de Azkorri hasta descubrir  que culpable del homicidio no era un amigo suyo, un emigrante de Valladolid que recaló en Getxo antes de marchar para América.

4. Ese mozalbete detective es Asier Altube, uno de los protagonistas claves en la trilogía Verdes valles, colinas rojas. En esta novela del 69 que estamos comentando ya tienen presencia otros personajes que aparecerán en otras y serán claves en su trilogía: el maestro Don Manuel; Roque Altube, casado con Madia y los hijos gemelos Eladio y Leonardo; Ella,  la niña sin nombre que un día apareció en Getxo y trastocará la vida del pueblo. Pinilla ya va claramente ideando personajes y situaciones y lugares que irán configurando, al modo de Faulkner con su condado de Yoknapatawpha, su Getxo literario: las playas de Arrigunaga i Azkorri, la Galea y el "castillo viejo", el Puerto Viejo y que serán parte de un espacio geográfico delimitado: "El territorio geográfico de esta narración existe, y su nombre, Getxo, también". Frase que encabeza en solitario la primera página de la La tierra convulsa.

5. Este espacio getxotarra  con sus personajes, mitos y leyendas se va consolidando en otras novelas que en la década de los setenta y ochenta serán publicadas por "editoriales amigas" ( Pinilla ha roto con Destino y Planeta) poco conocidas (¡Recuerda, oh recuerda!) o en la editorial que él fundó, Libropueblo_Herriliburu (Andanzas de Txiqui Baskardo). El hecho de ser editoriales poco conocidas explicaría que esta Historia de la literatura española (1995) no las recoja. 



lunes, 13 de marzo de 2023

"El libro que la crítica parecía reclamar de la novelística"


                                                     1923-2023   

                       En el centenario del nacimiento de Ramiro Pinilla 



Ignacio Soldevila Durante, Historia de la literatura española actual (II). La novela desde 1936, Madrid: Editorial Alhambra, 1982.

Ignacio Soldevila Durante (Valencia 1929 - Québec 2008). Cuando publica el libro es Profesor titular del Departamento de Estudios Hispánicos en la Facultad de Letras de la Universidad Laval (Québec)

El autor encuadra su comentario sobre Ramiro Pinilla dentro de "Las corrientes narrativas de los años cincuenta" en el apartado "Otros cultivadores de la novela testimonial y social":

Ya en plena madurez se reveló como narrador RAMIRO PINILLA (Bilbao 1923), ganando con El ídolo el premio de El Mensajero en 1958 y dos años después el premio Nadal, refrendado con el de la Crítica por Las ciegas hormigas (1961). Se recordó inmediatamente a Faulkner por la manera de construir un relato y por el lenguaje de frase tortuosa que venía a romper con las normas vigentes del neorrealismo. Pero si estructuralmente el recuerdo nos parece válido, la distancia entre ambos narradores (se refiere al bilbaíno Ramón Eugenio de Goicoechea al que el autor ha dedicado unos comentarios sobre su obra literaria) -o mejor aún, entre Pinilla y Juan Benet, el más faulkneriano de sus contemporáneos- es evidente. En primer lugar, Pinilla no ha traspuesto a un lugar mítico sus historias; en segundo lugar, los aspectos mitificantes de su obra están al servicio de una visión épica de la realidad, pero de una épica degradada y vana, en la que el empeño humano se eleva a una categoría sobrehumana para dar finalmente un salto en el vacío. Se ha mencionado el mito de Sísifo como el más idóneo para definir ese combate inútil. No obstante, Sísifo cumple una condena que se le ha impuesto y que no puede eludir. Los empeños de los personajes de Las ciegas hormigas o de posteriores novelas suyas, como El salto (1975), surgen de decisiones voluntarias, y terminan en descalabros trágicos porque el empeño está más allá de sus fuerzas. Es, pues, el mito de Ícaro, el que parece más apropiado recordar a su propósito. Pero unos ícaros cuya blasfemia actuante no se opone a una divinidad sobrenatural, sino a la naturaleza misma de las cosas, o al ominoso poder de una sociedad que no tolera osadías. No es casual, creemos, que siempre los héroes de sus novelas sean gentes del pueblo, seres no contaminados por la sociedad burguesa. Esta los va a pisotear, los va a pulverizar, les va a cerrar todos los caminos, pero no los transforma ni los hace suyos. Ese pueblo es claramente etnia en ¡Recuerda, oh, recuerda! (1975), cinco narraciones y una sola historia, la de los Baskardo. Pero con los dos grandes volúmenes de Antonio B., “el rojo", ciudadano de tercera (1977) Pinilla ha hecho en fin aquel libro que (anteriormente decíamos) la crítica parecía reclamar de la novelística: estudios sociológicos documentados a la manera de Los hijos de Sánchez. Pinilla, incluso cuando escribe una novela con trama policíaca, como En el tiempo de los tallos verdes (1969), está haciendo una historia del pueblo. No entendemos cómo se ha llamado a Pinilla “un pesimista de la mejor ley” y se ha descrito su mundo como “sin esperanza”*. Págs 309-310

* Rafael Conte en la revista Ínsula, número 348.

             ---------------------------------                                   ----------------------------------

NOTAS AL MARGEN:



1. Por lo que este profesor comenta se ve que conocía bastante bien la obra de Pinilla hasta la fecha de la publicación. (Hay que recordar que el escritor getxotarra publica desde inicios de los 70, cuando ha roto con Destino y Planeta, en editoriales pequeñas). Hay, sin embargo, un pequeño lapsus en este comentario sobre la obra de Pinilla: la novela Seno, finalista del premio Planeta del 1971.

2. Antonio B., "el rojo”, ciudadano de tercera, España, España...        fue el título de los dos volúmenes publicados por Albia Literaria de Bilbao. Según Pérez Carrera, citado por Javier Feijoo Morote en La estética de Ramiro Pinilla, el libro fue escrito en 1973 y pasó unos años en espera de la autorización de la censura. Cuando se publicó, el precio fue de 700 pesetas, lo que cabreó a Pinilla porque siendo un libro de denuncia social, religiosa, judicial... ( "El gran motivo que me movió fue la denuncia", decía Pinilla), comentaba que un precio así impedía que fuera adquirido por gran parte de la población. 

Ocho meses había tardado en escribir el libro. Como era una denuncia social contra la pobreza y miseria, contra el clero, la guardia civil y los jueces, algunas editoriales, entre ellas Planeta y Plaza & Janés, le devolvieron el borrador “porque ese libro jamás se podrá publicar”, recordaba Pinilla que le dijeron. Esto era en 1975. La censura permitió su publicación en 1977.


   

Antonio B. era de La Baña, un pueblo perdido de una de las dos Cabreras, la Baja, en la provincia de León. El apodo con el que era conocido era “el ruso” porque una mujer del pueblo,  presente en el nacimiento, dijo: “ ¡Leches, si es rubio como un ruso!”. Y así se le quedó. 

Ramiro Pinilla por seguridad para con el protagonista ocultó su apellido y substituyó su verdadero apodo de “el ruso”, por ”el rojo”, tanto en la portada de 1977 como en todas las páginas. 

Esto lo explica en el prólogo de la reedición que la editorial  Tusquets publicó en 2007 con el título de Antonio B., el ruso, ciudadano de tercera. Juntamente con él la editorial publicó un DVD con una entrevista a Ramiro Pinilla sobre este libro y otros temas de la vida y obra del escritor.



3. Esta es la explicación de Pinilla del contacto con Antonio Bayo y el proceso que siguió hasta escribir el libro

 


4. No es superficial el parangón que Soldevila hace entre el libro de Ramiro Pinilla y el de Oscar Lewis por la temática y la denuncia social. 

El autor del libro Los hijos de Sánchez mencionado por Soldevila es Oscar Lewis, historiador y antropólogo norteamericano (Nueva York, 1914-1970). Mediante estudios y trabajos antropológicos en zonas rurales de México fue documentando la pobreza de las familias campesinas. Publicó un libro de título Antropología de la pobreza y otros varios, entre ellos  Los hijos de Sánchez donde cada uno de los miembros de la familia cuenta la historia de su vida con sus propias palabras, dando así una fiel  visión de conjunto de la familia (que vive en un barrio céntrico muy pobre de Ciudad de México) y de muchos aspectos de la vida de la clase baja mexicana. La primera edición aparece en inglés en 1961. El Fondo de Cultura Económico lo publica en español en 1964 con gran éxito, apareciendo, de inmediato, sus defensores y sus detractores. Fue calificado en México como “antimexicano y subversivo” y demandado ante los tribunales. Demanda esta que, meses después, fue desestimada  porque “era una denuncia de las condiciones de pobreza tal como eran percibidas por sus víctimas.

5. El alto precio mencionado anteriormente ("No admito que un libro mío valga 700 pesetas") motivó, además de otras razones, la creación de la editorial LIbropueblo-Herriliburu fundada con su amigo periodista Rapha Bilbao, basando "sus presupuestos en una oposición práctica a la comercialización de la cultura, tratando de acortar las distancias entre el escritor y el lector y ofreciendo libros a precio de coste" (David Feijoo). 

La venta al público se realizaba de forma directa y ambulante en plazas y calles a través de una mesita de cámping y, detrás, una pancarta casera con el nombre de la editorial y otra con la inscripción: El libro no es un negocio.  

  









 



 

            

 


lunes, 13 de febrero de 2023

“Una breve e intensa amistad hoy desvanecida”

              

                                                    1923-2023   

                       En el centenario del nacimiento de Ramiro Pinilla 


                                                                               Rafael Conte, El pasado imperfecto, Madrid: Espasa, 1998

Rafael Conte (Zaragoza, 1935 - Madrid, 2009), periodista y crítico literario desde 1960 en varios diarios sucesivamente -Informaciones, El Sol, El País y ABC- lo que le dio un gran poder mediático. 

Aunque el libro fue publicado en 1998, sus recuerdos, como se comenta en la contraportada, son  de la década de los sesenta. Estos son:

“Fue por aquel entonces (inicios de los 60) cuando un amigo radicado en San Sebastián, José María Talavera, que organizaba un concurso literario  -los entonces llamados premios Guipúzcoa, de teatro, ensayo, poesía y novela corta- me introdujo de rondón en el jurado -de novela corta- y así tuve ocasión de conocer más de cerca a Gabriel Celaya -jurado de poesía- [] y a otro compañero del que la vida me ha separado, pero con quien trabé una breve e intensa amistad hoy desvanecida en el horizonte, aunque nunca desmentida. Se trataba de Ramiro Pinilla, que poco antes había obtenido un inesperado premio Nadal con una novela de la que conservo un gran recuerdo, Las ciegas hormigas, faulkneriana a pesar suyo, con la que inició una carrera literaria estimable que al final, a través de algunas difíciles circunstancias personales y políticas, se le deshizo entre las manos.

En otras ocasiones [] he tratado el tema de la influencia del gran escritor norteamericano en la actual novela española, que la irrupción sobre todo de la obra de Juan Benet puso de moda después de manera irresistible entre nosotros. Pues bien, creo que hubo dos precursores de dicho influjo que no han sido bien estudiados, uno Ramiro Pinilla y otro el navarro Pablo Antoñana []

Pinilla vivía en Guecho (sic), había tenido una historia familiar dolorosa, tras construirse una casa con sus propias manos, publicó después algunas novelas excelentes y poderosas -Seno, En el tiempo de los tallos verdes, El salto- antes de lanzarse a tareas editoriales muy progresistas, como la creación de la supereconómica editorial Libropueblo, que no tuvo éxito -en un país que no lee no se puede editar barato, hay que hacer todo lo contrario, creo- y se arrojó al final en brazos del contradictorio mundo “castellano-abertzale”, entre el comunismo y el vasquismo de izquierdas, donde ha dado algunas señales de vida literaria desflecada entre proyecto ambiciosos que no se cumplen y alguna presencia más lírica y subjetiva de interés, pero sin demasiada insistencia, le deseo la mejor de las fortunas”. (págs 90,91)

                          ---------------------------------------------------------------

NOTAS AL MARGEN:

 1. Además de recuerdos de los sesenta también rememora, en cuanto a Ramiro Pinilla se refiere, algo de los setenta: sus libros Seno (1971) y El salto (1975) y menciona la "supereconómica editorial Libropueblo" que Pinilla creó en 1978. Libropueblo (1) y Libropueblo (2). Igualmente hace mención de circunstancias políticas de Ramiro Pinilla en esta década.

Una de las causas que motivaron al escritor getxotarra la creación de la editorial que Conte menciona fue la publicación del libro Antonio B. "el ruso", ciudadano de tercera, en 1977; libro que Conte ignora y al que algunas historias de la literatura le dan una gran importancia. La siguiente entrada del blog estará dedicada, en parte, a este libro.

 2. “Las ciegas hormigas, faulkneriana a su pesar", escribe Rafael Conte. Inexplicable, a mi entender, esta afirmación del crítico ya que Pinilla comentaba que el hecho de haber sido lector de Faulkner le había dado una perspectiva totalmente diferente a su escritura y señalaba que la novela del escritor norteamericano Mientras yo agonizo había sido la que le había servido de inspiración y modelo para escribir la suya que ganó el Nadal 1960.

3. La amistad del crítico con Pinilla “tan intensa” en los sesenta se debió desvanecer poco a poco en los setenta y por completo en los ochenta y los noventa porque el famoso crítico desconoce los cuentos y novelas mencionados en la entrada anterior que Ramiro Pinilla iba escribiendo en su época de “destierro voluntario”. Son los libros que desembocarán en la trilogía Verdes valles, colinas rojas, con la que recogió un merecido reconocimiento literario.

 4. La parte final del texto de Rafael Conte me ha parecido poco menos que ininteligible cuando afirma que Pinilla se movió “entre el comunismo y el vasquismo de izquierdas, donde ha dado señales de vida literaria desflecada entre proyecto ambiciosos que no se cumplen y alguna presencia más lírica y subjetiva de interés, pero sin demasiada insistencia, le deseo la mejor de las fortunas”. La he leído y releído varias veces y sigo sin entenderla. ¡En fin!...

viernes, 13 de enero de 2023

Yo no he existido

                                                                   1923-2023   

                       En el centenario del nacimiento de Ramiro Pinilla  

    


                                                       

Yo no olvidaré que he sido olvidado y marginado durante 30 años. He sido olvidado por editoriales, críticos, lectores, escritores. Todo el mundo literario me ha olvidado. Yo tenía libros escritos. Ha sido un rechazo muy duro”.

Estas son unas palabras suyas entresacadas de una entrevista que le hizo Ernesto Maruri, un participante del taller literario de Algorta en el que Pinilla era luz y guía, a pesar de su oposición a no ser considerado ni lo uno ni lo otro.

Es una entrevista realizada en 2004, un mes después de la publicación en la editorial Tusquets del primer volumen de su trilogía Verdes valles, colinas rojas. En este año decidió salir de su “destierro voluntario” en el que se había recluido desde los inicios de los setenta después de experiencias muy negativas con dos editoriales renombradas: Planeta (finalista con Seno en 1971) (entrada : El largo adiós de Pinilla en los 70… (I)) y Destino ( premio Nadal 1960 con Las ciegas hormigas ) (entrada:  El largo adiós de Pinilla en los 70... (II)). 

Durante este largo período de más de 30 años Ramiro Pinilla, escritor de vocación, impulsó y participó en experiencias y actividades que intentarían meter en otros el gusanillo de la escritura: el taller de escritura de Algorta, la creación de una editorial: Libropueblo-Herriliburu, el lanzamiento de la revista Galea...

 Fue a comienzos de este periodo cuando se embarcó en la escritura de un libro de denuncia económica, social y religiosa Antonio B., el Rojo, ciudadano de tercera que fue publicado en el 77 (libro cuya temática es ajena al Getxo de su obra). Luego iría escribiendo las novelas y cuentos que  desembocarían en la  trilogía Verdes valles, colinas rojas. Obras como El salto,  ¡Recuerda,oh recuerda! (considerada por él como el germen de la trilogía), La gran guerra de Doña Toda, Primeras historias de la guerra interminable, Andanzas de Txiki Baskardo, Quince años, Huesos. Algunas de ellas publicadas en la editorial que había creado con un amigo periodista. Publicó también un volumen “de prueba” con el mismo título que después tendría la trilogía. Lo publicó, según decía, para constatar el grado de aceptación entre los lectores. Fue un fracaso comercial.   

Estas obras fueron publicadas en editoriales de escaso alcance de distribución ( Albia, de Bilbao; Bermingham editorial; Luis Haranburu; Ediciones del Centro; Ediciones Marte) y, naturalmente, pasaron desapercibidas como obras de un escritor que tenía un ramillete de premios: El mensajero  por la novela El ídolo, el Nadal y el de la Crítica, finalista del Planeta y finalista del Premio Bilbao con El salto.

- ¿Por qué has sido olvidado estos últimos 30 años? - le pregunta Ernesto

- Porque elegí un camino independiente. El resultado fue que quedé totalmente marginado. No me importó, ni tampoco ahora. He hecho este libro, mi última baza, y quiero regresar a la normalidad comercial. Se me ha ignorado, creo, inocentemente. No me he sentido perseguido. He disfrutado mucho de mi silencio, de mi soledad, de mi paz.

- ¿Vives con rencor este olvido?

- No. Sentiría odio si lo hubiera sufrido, pero no, lo he elegido yo, he estado muy a gusto. Pero ha habido una pequeña injusticia por parte de muchos. Siempre seré el olvidado (...) Casi nunca he sido nombrado. Yo no he existido.

           -----------------------------------------------------------------------------------------

 NOTAS AL MARGEN:

1.  Hay anotaciones sacadas del libro La estética de Ramiro Pinilla, de Javier Feijóo Morote, editado por Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2020.

2. Dentro de mi rastreo de búsqueda de su presencia (en este periodo comentado) por los volúmenes de historia de la literatura, en alguno se reivindica su valor literario y en otros no aparece . Pero esto será  tema de una nueva entrada

 

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 1 de enero de 2023

2023 año pinillesco

   

                                                                           1923-2023     

                                       En el centenario del nacimiento de Ramiro Pinilla




                                                     

“ Dicen que nací el 13 de septiembre de 1923”

Este es el comienzo de un pequeño escrito autobiográfico  publicado en 100 vascos de proyección universal originarios (1)... En él Ramiro Pinilla  repasa , entre otras vivencias, su hasta entonces obra escrita...

Escritor de vocación, más de una vez había dicho que,  aunque no hubiera cobrado nada, él hubiera seguido escribiendo. Con quince años comenzó a escribir, cuando ese hecho era considerado como algo estrambótico. “Me costó mucho coraje mostrarme como escritor, mucho”.

Cosechó  premios literarios  y también “malos tratos” -decía él- por parte las dos editoriales con las que había publicado. Esto último, unido a “su ansia de libertad”, le llevó a escoger un “destierro voluntario”  muy largo (desde el año 1971 hasta el 2004), publicando en editoriales de pequeño alcance (2). A partir del año 2004 Tusquets le publica su monumental Verdes valles, colinas rojas en tres volúmenes con la que obtendría de nuevo premios y de nuevo el reconocimiento de su valor narrativo. Será esta editorial la que  publicará el resto de sus novelas.

Fue tal su dedicación al oficio de escribir que en 2014, estando en la cama del hospital ya en sus últimos días, cuando su mente quedó libre en algún momento de los dolores y ataduras del cuerpo físico, comentó a su editor que había encontrado la solución a un capítulo rebelde de un libro que estaba escribiendo. Podemos decir que murió escribiendo.

Más de una vez me he preguntado cuál ha sido el tratamiento de su obra literaria por parte de críticos y autores en libros y manuales de historia de la literatura.  ¿Su larga huida de las grandes editoriales restó importancia a su figura en el panorama literario de la época? Son algunas de las preguntas que  sus lectores nos habíamos hecho.

Quise saber la respuesta consultando libros y volúmenes de historia de la literatura e igualmente publicaciones de críticos literarios. Y he de destacar su presencia en algunos de ellos junto a los escritores de su época y su generación  así como su ausencia en otros.  

Así que pensando en este CENTENARIO PINILLESCO 2023,  que hoy comienza, me pareció que sería una pequeña contribución a que se hable de él recoger las referencias que aparecen en los libros de historia de la literatura. Si esto contribuye a que  alguien se sienta tentado a leer o releer alguno de sus libros, habré cumplido mi objetivo (aunque yo no lo sepa) porque me han parecido muy interesantes los diversos enfoques, matices, precisiones que distintos críticos, profesores o catedráticos de literatura hacen sobre sus obras. 

Cada día 13 de mes irán apareciendo entradas con los análisis y valoraciones encontradas.

                             ----------------------------------------------------------------------------

NOTAS AL MARGEN 

1.  100 vascos de proyección universal originarios. “PINILLA RAMIRO (AUTOBIOGRAFÍA BREVE). Editorial La gran Enciclopedia vasca, Bilbao. 1981 (páginas 292-295)

2. En las siguiente entrada se mencionarán sus premios literarios y también esos “malos modos” de las dos editoriales. Igualmente su actividad literaria en los años de su “destierro”.